Aerosmith, una hermosa “despedida” para no olvidar.

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Imagenes gentileza de Ake Producciones

Aerosmith, banda de rock de Boston de los 70, los mismos que hicieron decenas de hits en los 90, se presentaron anoche frente a 35 mil personas en el Estadio Único de La Plata, supuestamente en su gira despedida de los escenarios. Quien dice en unos años se den otra vuelta “sorpresa”.

Recien pasaditas las 22, y luego de un impecable show de Las Pelotas, banda local que ofició de telonera, se escuchó el esperado: “Buenos Aires, ¿Están listos?”, de un Tyler explosivo.

La banda con ya 45 años en escena liderada por Steven Tyler y Joe Perry, Brad Whitford, Tom Hamilton y Joey Kramer arrancó con la fuerza de una banda joven que quiere llevarse el mundo por delante y con las luces al máximo el primer golpe hitero fue “Back in the saddle”, tema con el que abrieron en los shows anteriores realizados en Chile y Córdoba.

No hay duda que Tyler desafía al paso del tiempo y nos grita en la cara que se puede seguir siendo un irreverente a los 68 años.

El vestuario no decepcionó: hubo brillos, pantalones ajustados, pañuelos de animal print y sacones batik que difícilmente los mortales nos pudieramos poner alguna vez.

Siguieron “Love in an elevator”, “Cryin’” y “Jaded”. Aqui ya las dudas sobre el sonido y quizas algun mal recuerdo de otras presentaciones estaban enterrados. El nivel de ejecución de los temas fue supremo.

La próxima parada del tren sería “Crazy” y así salió a la cancha el último integrante que faltaba: la armónica. Mención para Joe Perry que liberó electricidad de su guitarra en un sólo estremecedor.

A esta altura, el público ya había entrado en trance, pero esto recíen empezaba. Con “Last child”, Aerosmith recompensó con creces la tarea de Brad Whitford, el guitarrista que permaneció siempre a la sombra de Joe Perry. Punteos furiosos, precisos y ruidosos para ganarse una ovación más que merecida.

Luego llegó el turno de “Livin’ on the edge”, “Rats in the cellar” y un gran momento fue “Dude (Looks like a lady)” invitando a bailar y saltar al publico que no dejó de corear un solo segundo.

Llegó “Chip away”, y despues sonó “Same old song and dance”.  Y para noquear llegó otro peso pesado: “Rag doll”, que hizo gala de Perry con su steel guitar.

El paso al frente llegó con “Stop Messin’ Around”, la canción de Fleetwood Mac que incluyeron en su disco Honkin’ on Bobo, de 2004. Perry le puso la voz a la canción tras unos los lentes oscuros que no abandonó en toda la noche. Sorpresivamente, Tyler no abandonó la escena, sino que se mantuvo en la penumbra como si no existiera un backstage, rememorando quizás los comienzos de la banda.

Aquí otro punto alto que llegó con “I don´t want to miss a thing”, esa canción que grabaron para la banda sonora de la película Armageddon (1998). Minutos antes, Tyler le abrió paso sobre el escenario a una pareja del staff para que el caballero le realizara una propuesta de matrimonio a la dama frente al incrédulo público. Sí, fue el momento romántico de la noche, en el que los novios besaron a sus novias y los nostálgicos extrañaron a algún viejo amor perdido.

Era hora de viajar a Liverpool por unos minutos y homenajear a los mas grandes, si a “The Beatles” con una hermosa versión de  “Come together” que también fue muy bien recibida por el público,  con un fondo de imágenes psicodélicas.

Así fue como llegó “Walk this way”, tema que literalmente les salvó la carrera en los 80 gracias a la genial resignificación realizada por RUN DMC, casi despidiendose un  “Train kept a rollin’ rockeando fuerte. Y asi se fueron por unos minutos.

El cierre merece un capítulo aparte. Luego de abandonar el escenario, fue Tyler quien regresó para sentarse a un piano blanco en la punta del pasillo creado frente al escenario. Antes, arengó al público entonando un “olé-olé-olé” y tocó un breve fragmento de “Home tonight”. Lo siguiente fue uno de los momentos más emotivos de la noche: “Dream on”, esa canción que fue el primer sencillo de la banda y suena como un himno inoxidable.

Perry nuevamente se abrió paso para subirse al piano e interpretar su solo de guitarra, componiendo una inolvidable despedida.  Ni hablemos de la parte en que Tyler y Perry, juntos a la par desde tiempos inmemoriales, se subieron a la tapa del piano para hacer las delicias de sus fans: espalda contra espalda y a gozar.

Con “Sweet emotion” le pusieron color a al adiós, con la explosión de papelitos de rigor y la presentación completa de la banda.

Y así, Aerosmith con un show de rock con todas las letras dejo claro porque hace casi 46 años caminan por el mundo llenando estadios dejando sonrisas y emociones.

Impecable.set

 

 

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