En una noche muy emotiva, el Acusticazo reunió a leyendas del rock argentino

72 views

León Gieco, Litto Nebbia, David Lebón, Raúl Porchetto, Nito Mestre y Edelmiro Molinari cantaron “La Balsa”, a 50 años de su lanzamiento. Antes, tocaron Catupecu Machu y Salta La Banca.

Una noche para el recuerdo. El Acusticazo −mítico show que se hizo en 1972 y ahora volvió− propuso un cruce generacional entre dos históricos del rock argentino, como León Gieco y Litto Nebbia, con dos bandas referentes de la actualidad, que fueron Catupecu Machu y Salta La Banca. La noche en el Gran Rex terminó con todos los músicos cantando “La Balsa”, a 50 años de su grabación, con invitados como David Lebón, Raúl Porchetto, Nito Mestre, Edelmiro Molinari, Emilio del Guercio, Ricardo Soulé y Miguel Krochik: la generación dorada del primer rock nacional.

Fue un concierto maratónico de cinco horas. Acompañado solamente por su guitarra, Litto Nebbia abrió con “Canción del horizonte”, haciendo un repaso de toda su obra, y cerró con “Vamos negro” (tema incluido en el vinilo original del Acusticazo) con Lito Vitale en la percusión. Al terminar, Daniel Ripoll (organizador del B.A.Rock, que en octubre tendrá su quinta edición) le dio un premio por su trayectoria, inaugurando el flamante Salón de la Fama del rock argentino. “Gracias a todos los que vinieron y a los que volvieron”, saludó el fundador de la revista Pelo.

Le siguió Salta la Banca, pero antes tocó Boom Boom Kid de sorpresa, el único que fue realmente fiel al formato acústico y se animó a cantar entre la gente, paseando temas propios como “B.B.Purrs” y “Como caramelos de propoleo”, más algunos covers traducidos al castellano. Salta La Banca hizo gala de su versatilidad (arrancó muy fino el show y se despidieron a puro rock and roll) y bajó su mensaje contra el aparato represor del Estado, los casos de gatillo fácil y los chicos desaparecidos. “Este show es trascendental para nuestra carrera”, se sinceró Santi Aysine, hablando de su admiración por Gieco y Nebbia.

Gieco fue el más ovacionado de la noche, el nexo entre los jóvenes y loas más grandes. El músico fue riguroso con la historia del Acusticazo (fue la primera grabación en que apareció, allá por 1972) y se propuso cantar todos los temas en sus tonos originales. Recorrió canciones de su debut, como “Hombres de hierro” , más clásicos como “La Colina de la vida” (con Nito Mestre), “La rata Lali” (con David Lebón y Edelmiro Molinari) y “Bajaste del norte” (con Raul Porchetto). Un desfile de Almendras, Pescado Rabiosos y Porsuigiecos. El público, entre adolescentes y gente mayor de 50 años, aplaudía a rabiar. Mucho clima familiar.

Catupecu cerró la noche cuando ya iban cuatro horas de show. Siguiendo la estética de su show Madera Microchip, bajaron los decibeles y se mostraron como una banda de laborarorio, entre la experimentación, el juego de luces tenue y los nuevos matices que tomaban sus canciones. Sorprendió Fernando Ruiz Díaz de entrada, dando la bienvenida con una versión de “Mañana en el Abasto” solo con su guitarra, logrando algo imposible: que pareciera un tema más de Catupecu Machu. Hubo temas de la última época, como “La Piel del Camino” y “Klimt… pintemos”, mezclados con hits como “El viaje del miedo” y “Plan B: Anhelo de satisfacción”. Para el final, se soltaron del formato y se despidieron bien arriba con “Y lo que quiero es que pises sin el suelo”. ¡El piso del Gran Rex temblaba!

Ya había pasado la mediodianoche y faltaba lo mejor. Gieco y Nebbia hicieron “El Rey lloró” (perlita de Los Gatos, cosecha 1967) y despues, sí, volvieron todos los músicos a escena para cantar “La Balsa”, con Litto en el piano e invitados legendarios. Fernando Ruíz Díaz comandó la troupe, saludó a cada músico, recordó a Spinetta, Pappo y Cerati, y dejó la frase que mejor resumía el sentimiento de todos esa noche: “¡Viva el rock argentino, la puta madre!”.

Por Por Nicolás Igarzábal 

Gentileza de TN.com.ar

Ads

Leave a reply