Anoche se presentó Karamelo Santo en el ND Ateneo en el marco de lo que sus seguidores y fanáticos vivieron como una verdadera fiesta.
Cobertura especial: Elian Breitman.-
La banda karamelera, experta en mestizaje de ritmos, brindó un show acústico más intimo que de costumbre, donde todo el mundo bailó sin parar.
Para delirio de sus fans, los músicos hicieron una inusual entrada por el pasillo central de la platea, tocando mientras acercaban al escenario.
Tocaron absolutamente todos los temas que la gente esperaba escuchar, arrancaron con Luna loca y el cierre del show fue con un acapella de Han matado un niño.
No faltaron Tu pa’mi, Vivo en una isla, Nunca, Fruta amarga, La piedra en el agua, Haciendo bulla, Soy cuyano, No tengo mamá y otros tantos mas.
A diferencia de todos sus recitales, que son más “pogueros” y descontrolados con preponderancia de ska, anoche brindaron un show más calmo, donde muchos temas se hicieron en ritmos mas tranquilos y de cumbia. Pese a que bajaron los decibeles, nadie se quedó sentado porque el ritmo y la energía que caracteriza a Karamelo es inconparable.
Hubo algunos artistas invitados importados directamente de la región de cuyo, Mendoza, tierra natal de la banda.
Se vivió una fiesta increíble, en un clima de interacción permanente entre los músicos y el público. Un show inolvidable.
Bien por Karamelo!