Por segunda vez en el año Manu Chao se presentó en Buenos Aires llenando el estadio de All Boys dos veces en un mismo fin de semana.
Tras agotarse las entradas para el sábado 28, a último momento se decidió agregar una nueva función para el día 29. El domingo a estadio lleno, durante exactas 3 horas, con una lista de casi 40 temas, Manu Chao y su banda, Radio Bemba, hicieron vibrar a Floresta, dentro del predio y en las terrazas vecinas.
A las 21:15 se apagaron las luces y con un grito en medio del silencio, el francés hizo su entrada ante el público que esperaba eufóricamente: “¡Buenas noches Buenos Aires! Ahora si, listos Buenos Aires, listo Radio Bemba, ¡Sube Buenos Aires!”segundos después, bien arriba desde el disco La Radiolina comenzó a sonar El hoyo.
La lista de 38 temas, para deleite del público, repasó toda la carrera de Manu, incluso sus inicios con Mano Negra en los temas Peligro, Casa Babylon y Mala Vida. Otros de los que sonaron a lo largo de la noche fueron: La vacaloca, Raining in Paradise, Rumba de Barcelona, La primavera, Me gustas tú, Merry blues, Bongo bong, Infinita tristeza y La despedida.
“En marzo de este año estábamos tocando acá en Argentina y ¿saben por qué hemos vuelto tan rápido? Para escucharlos cantar, no hay otro lugar en el mundo que se cante así”, explicó e hizo a lo largo de toda la noche gritar a la gente que imitó sus cantos, mientras que alentaba fascinado: “¡Canta Buenos Aires!”.
Los invitados de la noche fueron el cantautor español Tonino Carotone interpretando la famosa Me cago en el amor y el músico-militante vasco Fermín Muguruza que agregó un poco ska al show cantando Dub manifest y Sarri Sarri. Ambos fueron acompañados por Manu en guitarras y Radio Bemba, aunque no muy comprendidos por el público, bien recibidos.
Con una gorra del EZLN (Ejército Zapatista de Liberación Nacional), dos remeras y dos banderas con las leyendas “Juicio y Castigo” y “Luciano Arruga desaparecido” y tres banderas con la leyenda “Si a la vida, no a la mina”; el cantante y defensor de las minorías sin voz invitó al escenario a tres miembros salteños de la comunidad Wichi, como preludio al tema Clandestino, para permitirles expresar su descontento con la explotación minera y desmontes en la zona y denunciar el tráfico de menores, gritando ante 14 mil personas “Somos argentinos también nosotros”. Luego el galo cantó Desaparecido, tapando su cara con la remera con la cara de Luciano Arruga adaptando sobre el final la letra “¿Dónde está, Luciano dónde está?”.
Al momento de las dedicatorias, como ya es habitual, al cantar Pinocchio la dedicó “a todos esos políticos profesionales que solo saben de mentiras”; con Mr. Bobby se homenajeó al señor Bob Marley; Volver, volver sirvió para recordar al Subcomandante Marcos y reafirmar su apoyo a la lucha del EZLN; Casa Babylon festejó la “ruta a Cuba y su inmensa cultura”; y finalmente Me llaman calle, fue dedicada “A las calles de Floresta, a las calles de Buenos Aires”.
“No podíamos irnos de la Floresta sin invitar a los compañeros de Radio Colifata”, anunció Manu y aprovechó la ocasión para cantar junto con el público, el feliz cumpleaños a Cooperarte (La alternativa al tratamiento manicomial ofrecida en el hospital psiquiátrico Borda, que tiene entre sus proyectos la radio La Colifata).
Al momento que se creía finalizado el recital, con medio estadio afuera, salió al escenario nuevamente con Minha Galera y finalmente se despidió, golpeando su pecho con el micrófono simulando el latido de su corazón.-
Fotos: Sebastián Klein.-